Rojas Soriano, Raúl (1989): Guía para realizar investigaciones sociales. México, D.F.: Plaza y Valdés
Rojas Soriano, Raúl (1989): Guía para realizar
investigaciones sociales. México, D.F.: Plaza y Valdés
27
CAPÍTULO II
EL PROCESO DE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
La investigación científica, en cualquier área del
conocimiento humano, se plantea como finalidad la descripción, explicación y
predicción de los fenómenos.
En el campo de las ciencias sociales un estudio que pretenda
sólo conocer las relaciones y aspectos de los fenómenos que suceden en la
sociedad, será descriptivo. Si se apoya en las teorías sociales pertinentes
para explicar e interpretar diversos hechos y procesos sociales significativos
para el conjunto de la sociedad o para una parte de ella, la investigación se
situará en el segundo nivel de la ciencia, es decir, la explicación.
Cuando se requiere además de describir y explicar los
fenómenos, lograr una predicción, las ciencias sociales cuentan con la
posibilidad en algunos casos de diseñar experimentos para predecir con cierto
grado de error los fenómenos (…)
29
Uno de los objetivos básicos que hacen significativa la investigación
científica es el de identificar problemas y descubrir las interrelaciones entre
los fenómenos y variables específicas, para hacer predicciones que permitan
tanto estructurar políticas y estrategias de acción como contribuir al
desarrollo teórico de la ciencia social.
Para realizar un trabajo científico se puede recurrir a
diversos caminos metodológicos. Su empleo está en función de:
1. el marco teórico en que se sustenta la investigación;
2. las características y la complejidad del objeto de conocimiento;
3. el tipo de objetivos que pretendan alcanzarse;
4. las posibilidades y limitaciones institucionales
(recursos disponibles, tiempo previsto, directrices políticas prevalecientes,
etcétera) y,
5. las características personales del investigador
(formación académica, experiencia social y profesional, postura
político-ideológica).
31
Antes de continuar es importante distinguir la investigación
directa de la documental. En la primera, la información para el análisis del
fenómeno se obtiene directamente de la realidad social a través de técnicas
como la observación, la entrevista estructurada, la encuesta, las historia de
vida, etcétera.
En cambio, en la investigación documental se recurre a las
fuentes históricas, monografías, información estadística (censos, estadísticas
vitales) y a todos aquellos documentos que existen sobre el tema para efectuar
el análisis del problema. En un trabajo se puede recurrir a fuentes
documentales y apoyarse en información de campo, tanto para plantear el
problema como para formular y buscar la comprobación de las hipótesis.
En esta Guía se describirán básicamente los procesos
específicos que implica la investigación directa, por lo que los estudios de
carácter documental se manejarán aquí como apoyo o complemento de aquélla.
Asimismo, se diferencian tres tipos de investigación
directa:
a) Los estudios exploratorios o de acercamiento a la
realidad social. Su propósito es recabar información para reconocer, ubicar y
definir problemas; fundamentar hipótesis, recoger ideas o sugerencias que
permitan afinar la metodología, depurar estrategias, etcétera, para formular
con mayor exactitud el esquema de investigación definitivo.
b) Los estudios descriptivos. Su objetivo central es obtener
un panorama más preciso de la magnitud del problema o situación, jerarquizar
los problemas, derivar elementos de juicio para estructurar políticas o
estrategias operativas, conocer las variables que se asocian y señalar los
lineamientos para la prueba de las hipótesis.
e) Los estudios que implican la prueba de hipótesis explicativas
y predictivas. Su fin primordial es determinar las causas esenciales de los
fenómenos y establecer predicciones, en términos de tendencias, sobre los
procesos sociales.
Es necesario señalar que estos esquemas pocas veces se
llevan a cabo en la forma planteada, pues en la práctica quizás se requiera el
empleo de los tres tipos de estudios para lograr los objetivos deseados.
39
CAPÍTULO III
CRITERIOS PARA SELECCIONAR LOS TEMAS DE INVESTIGACIÓN
41
(…) hay que cuidar que el tema de estudio reúna, hasta donde
sea posible, las siguientes características:
l. Poseer una verdadera y amplia proyección social y que
tenga la posibilidad de reflejarse en la transformación de la sociedad. Por
ello, el tema de investigación debe estar orientado de tal forma que sus
resultados sirvan en el diseño de estrategias para la solución o mejoramiento
de la situación en que se encuentra la sociedad o los grupos sociales.
2. Ser novedoso, es decir, que tenga matices de singularidad
y sea interesante para poder ofrecer ideas, hipótesis o lineamientos para
futuros estudios.
3. Prever la organización y sistematización de los hechos
analizados con el propósito de lograr la validez científica de las
predicciones, de tal manera que conduzcan al desarrollo de nuevas teorías
42
Definición del problema de investigación
(…) lo que se pretende con la investigación para fines aplicados
es ayudar a establecer un diagnóstico de la situación que se estudia. Esto
permitirá detectar problemas concretos, descubrir relaciones entre ellos y
jerarquizar los problemas, todo ello con el propósito de contar con elementos
que sean de utilidad en la formulación de los planes y programas
institucionales.
De esta manera la investigación social deja de ser un fin y
se convierte en un medio al vincularse con la planeación y programación, lo
cual permitirá dirigir y controlar los cambios sociales a través de la
realización de actividades y acciones concretas sustentadas en la información
que provenga de la investigación social y de otras fuentes.
43
Justificación del estudio
(…)
Por justificación se entiende sustentar la realización de un
estudio con argumentos convincentes, para lo cual se requiere apoyarse en
elementos teóricos, empíricos e históricos pertinentes y en las necesidades
institucionales y sociales. En otras palabras, en la justificación tiene que exponerse
en forma clara y precisa el porqué y para qué se va a llevar a cabo el estudio.
47
CAPÍTULO IV
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Consideraciones generales
Plantear un problema desde una perspectiva científica
significa reducirlo a sus aspectos y relaciones fundamentales a fin de poder
iniciar su estudio intensivo; pero la reducción - vía el recurso de la
abstracción- no significa de modo alguno simplificar el análisis científico de
la realidad social.
Al contrario, dicha operación mental es necesaria para poder
plantear el problema en términos concretos, destacando aquellos elementos y
vínculos que la teoría y la práctica señalan como importantes para una primera
aproximación al estudio del fenómeno.
49
Delimitación y ubicación del problema y del campo de
investigación
Cuando el experto social ha elegido el tema de estudio, o se
le solicita diseñar una investigación para proporcionar alternativas de
solución a un problema concreto, requiere al principio realizar ciertas
actividades que son fundamentales para poder ubicar su problema y campo de
estudio.
Esto no implica que en ese momento desconozca las distintas
teorías sobre el problema o que las ignore para delimitar el objeto de su
estudio. Es posible en muchos casos que desde la formulación, inclusive desde
la elección del tema, ya esté presente una teoría.
Entre las actividades básicas que deben llevarse a cabo al
inicio del trabajo, están:
1. Señalar los límites teóricos del problema mediante su conceptualización,
o sea, la exposición organizada de las ideas y conceptos relacionados con el
problema, comenzando por aquellos de mayor importancia para la comprensión
científica del problema. En este proceso de abstracción podrán precisarse sus
factores o características principales; se dilucidarán posibles conexiones
entre distintos aspectos o elementos que están presentes en la problemática que
se analiza, y se distinguirán situaciones relevantes de otras que no lo son
para los propósitos del estudio.
2. Fijar los límites temporales de la investigación,
ya que el interés puede radicar en analizar el problema durante un periodo
determinado (estudio transversal), o en conocer sus variaciones en el
transcurso del tiempo (estudio longitudinal).
3. Establecer los límites espaciales de la investigación.
Difícilmente un fenómeno social podría estudiarse en todo el ámbito en el que
se presenta, por lo que debe señalarse el área geográfica (región, zona,
territorio) que comprenderá la investigación. Posteriormente se seleccionará
una parte de las unidades de observación (muestra) sobre las cuales se
realizará el estudio; los resultados de la muestra se generalizarán para la
población de la que se extrajo, considerando los niveles de precisión y de
confianza utilizados en el diseño muestral.
4. Definir las unidades de observación. Esto
permitirá tener una idea precisa sobre las características fundamentales que
deben reunir los elementos de la población (por ejemplo: personas, viviendas)
para que puedan considerarse dentro de la población objeto de estudio.
5. Situar el problema social en el contexto
socioeconómico, político, histórico y ecológico respectivo. Esto reviste
especial importancia principalmente si el estudio está dirigido a aportar
elementos de juicio para corregir fallas o solucionar problemas, pues los
factores contextuales pueden impedir o dificultar la aplicación de las
políticas y estrategias formuladas.
53
Aunque no existen reglas aceptadas unánimemente para tal
efecto, Fred N. Kerlinger señala tres criterios para el planteamiento de buenos
problemas de investigación ( op. cit., pp. 19-20):
1. El problema deberá expresar una relación entre dos o más
variables;
2. El problema debe formularse claramente y sin
ambigüedades;
3. El problema y la formulación del mismo deben ser tales
que impliquen las posibilidades de comprobación empírica.
Finalmente, Kerlinger hace énfasis en que "la mejor
forma de plantear un problema es la forma más simple: elabore una
pregunta" (Íbid., p. 20) (…)
55
Formulación de los objetivos del estudio
El establecimiento de los objetivos es parte fundamental en
cualquier estudio, ya que son los puntos de referencia o señalamientos que
guían el desarrollo de una investigación y a cuyo logro se dirigen todos los
esfuerzos.
Para plantear los objetivos es indispensable conocer con
detalle qué se pretende lograr a través de la investigación esto permitirá
fijar objetivos debidamente fundamentados y susceptibles de alcanzarse.
(…) hay que cuidar que los objetivos sean congruentes con la
justificación del estudio y los elementos que conforman la problemática que se
investiga. En el caso particular de los objetivos específicos, su formulación
correcta dependerá del grado de claridad alcanzado en la delimitación y
definición del problema.
(…) Por su temporalidad, los objetivos se dividen en
inmediatos y mediatos~ dependiendo de su alcance, o sea, del ámbito que
abarcan, se clasifican en específicos y generales, y según su enfoque u
orientación, en prácticos y teóricos.
59
ELABORACIÓN DEL MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL DE REFERENCIA
Simultáneamente al planteamiento del problema y a la
formulación de los objetivos de la investigación, se inicia el proceso de la
fundamentación teórica y empírica de aquél, lo cual significa sustentar
debidamente el problema en un cuerpo de conocimientos. Esto implica analizar y
exponer aquellos elementos teóricos generales y particulares que se consideren
pertinentes para guiar el proceso de investigación (marco teórico).
(…) La presentación de las teorías debe manejarse - en la
perspectiva de la investigación aplicada- conjuntamente con las ideas, la
información y las experiencias que tengan sobre el tema los miembros del equipo
interdisciplinario (marco conceptual).
La concatenación lógica de los aspectos teóricos y
conceptuales permitirá fundamentar las hipótesis que den respuesta (aunque sea
en forma preliminar) a las preguntas formuladas o, en otras palabras, que
expliquen el problema, esto es, la variable dependiente.
Se pretende con ello dar a entender que a través del manejo
de los elementos teóricos y conceptuales disponibles el investigador pueda
determinar, mediante un proceso discriminatorio, las variables independientes
que teóricamente resulten más relevantes para formular las hipótesis.
En caso de que ya tenga una idea de cuáles son las posibles
variables independientes que va a utilizar en la elaboración de las hipótesis,
puede decirse que el marco teórico y conceptual permitirá al investigador
precisar la forma en que esas variables se relacionan con la variable
dependiente.
La ligazón de los elementos mencionados también permitirá
realizar un análisis teórico del problema para:
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a) Dirigir los esfuerzos hacia la obtención de datos
suficientes y confiables para poder comprobar las hipótesis;
b) Marcar los lineamientos para la organización de los datos
que se recopilen en el trabajo de campo;
e) Orientar el análisis y la interpretación de los datos;
d) Ubicar correctamente las propuestas de solución que se
deriven del estudio.
La elaboración del marco teórico y conceptual adquiere,
pues, importancia dentro del proceso de investigación, ya que a partir de él se
establecerán las conexiones con las hipótesis, los métodos que se utilicen para
llevar a cabo la investigación y la selección de las técnicas y el diseño de
los instrumentos para recolectar y analizar la información.
Cabe mencionar aquí que el marco teórico y conceptual no
debe verse como una camisa de fuerza que limite la imaginación creativa del
investigador. Al contrario, dicho marco referencial debe concebírsele como un
proceso en el que los planteamientos teóricos se profundizan permanentemente,
con el propósito de apoyar el proceso de investigación.
Si se desea puede evitarse el nombre de marco teórico y
conceptual y ponerse: Referencias teóricas y conceptuales o Sustentación
teórica y conceptual de la investigación.
61
Métodos y técnicas de investigación
Antes de dar algunas pautas generales para construir el
marco teórico y conceptual es conveniente referirse al papel que juegan los
métodos y técnicas en el proceso de investigación.
Para obtener información sobre un mismo problema pueden
emplearse métodos y técnicas distintos; sin embargo, lo relevante en la
investigación científica radica en seleccionar los adecuados, dependiendo de la
naturaleza del fenómeno, los objetivos del estudio y la perspectiva de
análisis.
62
Los métodos y técnicas son las herramientas metodológicas de
la investigación, ya que permiten instrumentar los distintos procesos
específicos de ésta, dirigiendo las actividades mentales y prácticas hacia la
consecución de los objetivos formulados.
Es posible que algunas personas no encuentren una clara
diferencia entre el método y la técnica, lo que sin duda origina concepciones
erróneas del proceso de investigación; por ello es necesario analizar cada uno
de los términos mencionados.
En su acepción más amplia el método es la manera de alcanzar
un objetivo; o bien, se le define como determinado procedimiento para ordenar
la actividad (Ludio Rosental, Diccionario filosófico, p. 313).
(…)
El método científico no se presenta de manera única, ya que
hay diferentes formas de abordar o enfocar un problema, de proceder para
recopilar la información, de analizarla y de presentarla. Todas estas maneras
son guiadas por una serie de principios o preceptos que permiten considerar los
resultados obtenidos como científicos.
(…) Los métodos pueden ser generales o particulares. Los
primeros son el análisis y la síntesis, la inducción y la deducción, el
experimental y otros (…)
63
Los métodos particulares son aquellos que cada una de las
disciplinas ha desarrollado de acuerdo con sus propias necesidades y
limitaciones, y según las normas que el método científico fija.
Resulta importante señalar que el método se desprende de la
teoría, de ahí su estrecha relación con ésta. En este sentido la teoría nos
indica que ''el objeto de estudio tiene tales características y por lo tanto
debemos abordarlo de determinada manera (método)'' (Agustín Cueva, ''Sobre la
Filosofía y el Método Marxista", p. 127). Puede decirse entonces que el
método se refiere a criterios y procedimientos generales, de conformidad con el
marco teórico correspondiente, que guían el trabajo científico para alcanzar un
conocimiento objetivo de la realidad.
La técnica es un conjunto de reglas y operaciones
formuladas expresamente para el manejo correcto de los instrumentos, lo cual
permite, a su vez, la aplicación adecuada del método o de los métodos
correspondientes. Cuando se realiza una investigación (teórica o empírica),
la técnica debe adecuarse al método que se utiliza, lo cual presupone la
existencia de una ligazón entre ellos.
64
Procedimiento para construir el marco teórico y conceptual
Antes de proporcionar algunas pautas para estructurar el marco
teórico y conceptual, es importante señalar que la realización de este proceso
específico de la investigación no termina en un momento determinado (dejándose
de lado al avanzar en los siguientes procesos), sino que implica una revisión
constante a lo largo de toda la investigación con el objeto de superar
dialécticamente los planteamientos iniciales.
Lo anterior significa un continuo ir y venir, dentro de las
líneas generales trazadas previamente para el análisis del problema, aunque con
cierta ambigüedad al principio. En este proceso se revisa críticamente, a la
luz de nuevas elaboraciones teóricas y descubrimientos empíricos, la
consistencia del marco de referencia, a fin de que sea pertinente para el
análisis científico del problema.
De esto último va a depender que se tengan que hacer o no
ajustes considerables en las hipótesis después de someterlas a prueba. Aunque
éstas no siempre se logran confirmar en los términos planteados, su mayor o
menor rectificación, o en todo caso su rechazo, dependerá del grado de
consistencia del marco teórico y conceptual.
Para elaborar dicho marco de referencia de acuerdo con la
perspectiva de la investigación aplicada, se requiere manejar tres niveles de
información.
(…)
El primer nivel implica el manejo de las teorías
generales y los elementos teóricos particulares existentes sobre el problema;
El segundo consiste en analizar la información
empírica secundaria o indirecta proveniente de distintas fuentes, por ejemplo:
investigaciones o informes publicados en revistas y periódicos, así como
estadísticas u otros datos significativos que puedan localizarse en archivos
públicos y privados;
El tercer nivel implica el manejo de información
empírica primaria o directa obtenida mediante un acercamiento con la realidad,
a través de guías de observación y de entrevista a informantes clave. Para tal
efecto, el investigador debe realizar uno o varios contactos, según lo estime
conveniente, con la zona objeto de estudio. En este reconocimiento inicial
tratará de recopilar información sobre los aspectos más sobresalientes del
fenómeno a través de su observación directa.
Para elaborar este tercer nivel del marco teórico y
conceptual se hará acopio también de información proveniente de informantes
clave de la localidad sobre las cuestiones más relevantes del problema a
estudiar. En ambos casos se obtendrá información básica para tener un
conocimiento y una comprensión más amplios de la problemática que se investiga.
Para aclarar las dudas que se pudieran tener, es aconsejable que se entreviste
a expertos que han trabajado el tema.
Los tres niveles del marco teórico y conceptual deben integrarse
en una visión de totalidad que permita contextualizar correctamente el problema
en cuestión.
89
CAPÍTULO VII
ELABORACIÓN DE HIPÓTESIS: PROCESO DIALÉCTICO*
Las primeras versiones de las hipótesis surgen desde el
momento de enunciar el problema. Esto se debe a que al analizar los aspectos y
relaciones del fenómeno formulamos algunos supuestos preliminares, mismos que
se superan a medida que se completa y profundiza el planteamiento del problema.
Las hipótesis se encuentran estrechamente vinculadas con el
problema de investigación. De hecho, surgen de su seno pues al iniciar la
formulación del problema empiezan a generarse algunas hipótesis de trabajo que
se modifican al avanzar el proceso de construcción del conocimiento.
Las hipótesis de trabajo empiezan a negar el problema, ya
que poseen elementos objetivos que permiten adelantar una respuesta tentativa
del problema, misma que sirve para orientar su posible solución. A medida que
las hipótesis iniciales se superan y alcanzan un nivel superior (hipótesis científicas),
el problema empezará a ser negado, es decir, a dejar de ser problema de
investigación.
Las hipótesis tienen que apoyarse tanto en conocimientos
teóricos (cuando existen) como en información empírica, y estructurarse de
acuerdo con la forma en que se ha orientado el planteamiento del problema,
considerando también las exigencias expresadas en los objetivos de la
investigación.
Podemos derivar de lo anterior una ley: si un problema se
elabora de manera descriptiva, las hipótesis serán también descriptivas; en
cambio, si aquél se plantea con elementos que busquen la explicación y
predicción de los fenómenos, las hipótesis recuperarán estos niveles del
conocimiento científico y se formularán en los términos pertinentes.
Es importante subrayar que las hipótesis deben estar
sustentadas correctamente en conocimientos teóricos y empíricos antes de pasar
a su comprobación. Aquí se impone otra ley: en la medida que una hipótesis se
encuentre apoyada en los marcos de la ciencia y en las teorías generales y
particulares respectivas, y recuperen los aspectos empíricos relevantes, habrá
una mayor posibilidad de que se comprueben en los términos planteados, o que
los ajustes sean menores, en comparación con aquellas hipótesis que se someten
a comprobación sin estar fundamentadas en forma adecuada. En este último caso
el riesgo es más alto y seguramente habrá una mayor probabilidad de que las
hipótesis se rechacen o sufran modificaciones sustanciales.
Las hipótesis deben recuperar por un lado, los aspectos más
relevantes de la teoría (hipótesis central o rectora) y por el otro, los
elementos empíricos concretos propios del fenómeno que se investiga (hipótesis
específica). De este modo se evita formular sólo hipótesis abstractas que
serían de poca utilidad para la investigación científica.
Las hipótesis rescatan la concepción de la realidad
expresada en la teoría y nos sirven de guía en la apropiación del objeto de
estudio a través de la elaboración de hipótesis intermedias (particulares) que
a su vez conduzcan a la formulación de otras de carácter empírico
(específicas). Estas últimas hacen referencia a los distintos aspectos externos
o fenoménicos de los procesos que se analizan y nos sirven de guía para que,
apoyándonos en la teoría, orientemos la búsqueda de aquellas relaciones y
aspectos más esenciales de la realidad, a fin de descubrir las leyes que rigen
a los fenómenos.
(…)
En el proceso de elaboración de hipótesis debe tenerse en
cuenta que la realidad concreta está compuesta por relaciones entre fenómenos
que son complejas y contradictorias, esenciales y secundarias. Asimismo, los
fenómenos (variables) se vinculan entre sí de diferente manera según sea el
momento histórico de que se trate. Una variable se relaciona con múltiples
variables en un proceso de cambio permanente de la realidad. En este proceso
dialéctico algunas variables pueden ser vistas como causas directas o
indirectas; otras, se manifiestan como efectos.
(…)
Las variables independientes consideradas como las causas
posibles del fenómeno que se estudia, originan diversos efectos (variables
dependientes) los cuales se encuentran relacionados entre sí y pueden
repercutir bajo ciertas circunstancias en las causas. Además, las variables
dependientes (efectos) dan lugar a nuevos fenómenos, convirtiéndose aquéllas en
variables independientes. Recuérdese que la realidad es un proceso dialéctico
y, por lo tanto, no se presenta como una secuencia de objetos que siguen una
trayectoria única, mecánica.
Asimismo, las relaciones entre las variables casi nunca es directa,
lineal; hay diversas variables intermedias que actúan de manera diferente según
sean las condiciones sociohistóricas específicas.
(…)
Siempre correrá el riesgo de que en su elaboración elija
variables de poca trascendencia tanto para el desarrollo de la ciencia como
para la solución de los problemas que motivaron la investigación. Para evitar
formular hipótesis poco relevantes es necesario revisar críticamente la teoría
existente, así como mantener un contacto permanente con el objeto de estudio.
Es recomendable también discutir el proyecto con otros investigadores que
trabajan sobre el mismo asunto o sobre temas afines.
(…)
Las hipótesis no pueden verse como camisas de fuerza que
impiden la creatividad y el desarrollo de la ciencia; sólo piensan de esta
forma quienes no han realizado investigaciones concretas y se dedican a
especular.
Las hipótesis se construyen, recrean y modifican en un proceso
permanente de superación del conocimiento. De las hipótesis de trabajo, que
surgen al estar planteando el problema y que son las primeras versiones de
hipótesis, se originan otras más ricas de contenido que niegan dialécticamente
a las primeras, pero sin las cuales no hubieran podido formularse hipótesis de
mayor nivel de cientificidad.
CAPÍTULO VIII
FUNCIÓN DE LAS HIPÓTESIS EN LA TEORÍA Y EN LA INVESTIGACIÓN
SOCIAL
(…) puede decirse que una hipótesis científica es
aquella formulación que se apoya en un sistema de conocimientos organizados y
sistematizados (fundamentos teóricos y empíricos), en la que se establece una
relación entre dos o más variables para explicar y predecir, en la medida de lo
posible, los fenómenos que le interesan en caso de que se compruebe la relación
establecida.
En la práctica, muchas hipótesis de investigación se
construyen en un primer momento sin los elementos teóricos y empíricos
suficientes o pertinentes. A este tipo de hipótesis se les denomina hipótesis
de trabajo, las cuales son superadas dialécticamente (…)
Tipos de hipótesis
Las hipótesis que se formulan en la investigación social son
de tres tipos:
1. Hipótesis descriptivas que involucran una sola
variable. Se caracterizan por señalar la presencia de ciertos hechos o
fenómenos en la población objeto de estudio. Ejemplo: "Las personas
marginadas de la ciudad de México tienen, por lo general, una baja
participación política". La variable de esta proposición es: nivel de
participación política. Estas hipótesis son simples afirmaciones sujetas a
comprobación y no permiten explicar los hechos o fenómenos en cuestión.
El único valor de dichas hipótesis es probar la existencia de
una característica o cualidad en un grupo social determinado, y abrir el camino
para sugerir hipótesis que expliquen la presencia de los fenómenos. La forma de
probar este tipo de hipótesis es muy simple. Bastará observar si la variable
estudiada, a través de sus indicadores, se presenta significativamente en la
población objeto de estudio, utilizando por ejemplo, porcentajes, tasas, o
mediante la observación directa del fenómeno.
2. Hipótesis descriptivas que relacionan dos o más
variables en forma de asociación o covarianza. En este tipo de hipótesis un
cambio o alteración en una o más variables independientes va acompañado de un
cambio proporcional, en sentido directo o inverso, en la variable dependiente,
pero la relación que se establece no es de causalidad. La mejor manera de
plantear este tipo de hipótesis es la siguiente: "A mayor o menor X ... ,
mayor o menor Y';. Estas proposiciones tampoco permiten explicar los fenómenos,
pues la relación que se establece es de asociación. También reciben el nombre
de hipótesis estadísticas.
Ejemplos de este tipo de hipótesis son:
a) A mayor nivel de ingresos de la población, mayor nivel de
escolaridad de la misma;
b) A mayor participación política de la población, menor
marginación social de la misma.
La relación que se establece en este tipo de hipótesis no es
causal como se dijo anteriormente, porque ambas variables, en cada una de las
hipótesis mencionadas, pueden ser causa y efecto a la vez, por ejemplo:
Mientras menor sea la marginación social, mayor será la participación política.
Este tipo de hipótesis representa en varias ocasiones el primer paso para
establecer hipótesis de relación causal.
Los procedimientos para verificarlas son: a) mediante el cruzamiento
de los ítems o preguntas que se formulan en un cuestionario o cédula de
entrevista, los cuales exploran los indicadores y variables de las hipótesis, y
b) relacionando la información estadística (tasas, porcentajes) referente a los
fenómenos o variables en cuestión. Efectuado esto se procederá a emplear
procedimientos estadísticos para probar las hipótesis (…)
3. Hipótesis que relacionan dos o más variables en
términos de dependencia. Estas hipótesis son de relación causal y permiten
explicar y predecir, con determinados márgenes de error, los procesos sociales.
Tales hipótesis, por las características mencionadas, adquieren especial
importancia en el campo de la investigación social, ya que si un fenómeno puede
explicarse y además predecirse, aunque sea a nivel de tendencia, podremos
entonces influir en el curso de los acontecimientos, controlando racionalmente
los procesos de transformación de la realidad.
Las dificultades que presenta el estudio e interpretación de
la realidad social, debido a su complejidad, ha sido un factor determinante
para que la generalidad de las hipótesis reduzca sus hallazgos a situaciones
específicas y condicione sus predicciones a la presencia o ausencia de determinadas
circunstancias.
Por otro lado, puede decirse que el concepto de causalidad
social encierra distintos significados según sea la corriente filosófica y,
consecuentemente, el paradigma teórico-metodológico que se utiliza en la
investigación. Si nos situamos en la perspectiva de la dialéctica materialista
la causalidad social adquiere otra interpretación diferente (v id. el capítulo
anterior) en comparación con la que se observa dentro de la corriente
positivista y sus expresiones concretas ( funcionalismo y conductismo).
De acuerdo con esta última perspectiva de análisis, puede
señalarse que para establecer hipótesis de relación causal se requiere cumplir
con las siguientes condiciones:
a) Existencia de variación concomitante (covariación), esto
es, si varía la variable causal o independiente habrá un cambio en la variable
efecto o dependiente de acuerdo con la tendencia señalada por la hipótesis;
b) La covariación establecida no es producto de otros factores
"extraños" o aleatorios, por lo que la relación establecida entre las
variables sucede efectivamente en la realidad, y
c) La variable causal o independiente ocurre antes que la
variable efecto o dependiente.
Las hipótesis descriptivas que relacionan dos o más
variables en forma de asociación o covarianza pueden reunir sólo los dos
primeros requisitos.
La forma de plantear una hipótesis de relación causal es
similar a la señalada en el punto anterior. Un ejemplo de este tipo de
hipótesis es el siguiente: "Cuanto mayor es el grado de rechazo emocional
de los niños por parte del grupo familiar, tanto mayor será, años más tarde, el
índice de delincuencia juvenil en aquéllos".
El método que más se ha fundamentado en la ciencia para
someter a prueba una hipótesis de relación causal es el experimento (vid. el
capítulo: "Procedimientos para la Prueba de Hipótesis"). Cabe
mencionar que este método se puede instrumentar de diferentes maneras según
sea: el marco teórico respectivo, la complejidad de los fenómenos que se
estudian y las posibilidades y limitaciones que impone la realidad concreta de
conformidad con el tipo y cantidad de recursos materiales, financieros y
humanos.
(…)
Elementos de las hipótesis
Las hipótesis contienen tres elementos estructurales:
1. Las unidades de análisis, que pueden ser los
individuos, grupos, viviendas, instituciones, etcétera.
2. Las variables, o sea, las características o
propiedades cualitativas o cuantitativas que presentan las unidades de
análisis.
3. Los elementos lógicos que relacionan las unidades
de análisis con las variables y a éstas entre sí.
En la hipótesis: "Cuanto mayor es el grado de rechazo
emocional de los niños por parte del grupo familiar, tanto mayor será, años más
tarde, el índice de delincuencia juvenil en aquéllos", las unidades de
análisis son los niños y el grupo familiar; las variables son: el
rechazo emocional (variable independiente) y el índice de delincuencia juvenil
(variable dependiente), y los términos lógicos son: cuanto mayor es,
tanto mayor será.
(…)
Forma adecuada de plantear las hipótesis
(…)
Para que las hipótesis puedan ser verificadas empíricamente
deben reunir los siguientes requisitos:
1. Las hipótesis deben referirse sólo a un ámbito
determinado de la realidad social. Esta especificidad es necesaria, ya que
las hipótesis en ciencias sociales sólo pueden someterse a prueba en un
universo y contexto bien definidos. Se utilizan, por lo tanto, muestras o
poblaciones específicas.
2. Los conceptos de las hipótesis deben ser claros y
precisos. En la definición de los conceptos es aconsejable señalar las
operaciones o elementos concretos que permitan medir adecuadamente los
conceptos que se manejen. En las hipótesis, los conceptos son las variables y
las unidades de análisis.
3. Los conceptos de las hipótesis deben contar con
realidades o referentes empíricos u observables. Las hipótesis que incluyen
cuestiones morales o religiosas pueden ser importantes como parte de la
ideología de un grupo social, pero no pueden verificarse. Por ejemplo: cuanto
mayor sea la bondad de los hombres en la tierra, tanto mayor será su recompensa
en el cielo.
4. El planteamiento de las hipótesis debe prever las
técnicas para probarlas. Muchas hipótesis elaboradas en las ciencias sociales
no pueden probarse por falta de técnicas adecuadas. De ahí la necesidad de
formular hipótesis que estén relacionadas con técnicas disponibles para su
verificación. Cabe mencionar que en caso de no disponer de procedimientos para
tal efecto, el investigador deberá tratar de diseñarlos en función de sus
exigencias particulares y en concordancia con su perspectiva teórica-metodológica.
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