Winner, Langdon (2008): La ballena y el reactor. Una búsqueda de los límites en la era de la alta tecnología. Barcelona: Gedisa
11-12 ¿Por qué será que la filosofía de la tecnología en realidad nunca se inició? ¿Por qué una cultura tan firmemente basada en incontables instrumentos, técnicas y sistemas sofisticados se mantiene incólume en su renuencia a examinar sus propios fundamentos? Gran parte de la respuesta podemos hallarla en la asombrosa influencia de la idea de «progreso» en el pensamiento social durante la era industrial. En el siglo XX se da habitualmente por sentado que los únicos medios confiables para mejorar la condición humana provienen de las nuevas máquinas, técnicas y productos químicos. Incluso los recurrentes males sociales y medioambientales que acompañan a los adelantos tecnológicos rara vez han socavado esa fe (…) Dado que, de acuerdo con el saber general, los criterios que toman forma en la esfera del «hacer» son de interés sólo para los profesionales, y dado que la esencia misma del «uso» se refiere a su ocurrencia ocasional, inocua y no estructurante, cualquier cuestionamiento más...